jueves, 25 de agosto de 2016

Vacaciones en cuarentena

Se acabaron nuestras vacaciones, hemos vuelto a trabajar. Hay sueño en mis ojos, arena en mis bolsillos y preciosos recuerdos en mi corazón de este verano. Empecemos por el principio, el comienzo de mis vacaciones ha coincidido con mi cumpleaños y he entrado en cuarentena.

Me gustaba cumplir años y celebrarlo, disfrutaba mucho de ese día. He celebrado cumpleaños familiares, estando de campamento en Comillas, con la familia de Irlanda… Siempre eran especiales, incluso un cumpleaños que pasé entero en un aeropuerto esperando un vuelo. Hasta el día de mi cumpleaños en el que recibía mi madre su primera quimio llevé velas y tarta al hospital, disimulando una alegría que estaba lejos de sentir. Y desde entonces no había vuelto a disfrutar de mi cumpleaños, me sumía en una profunda tristeza celebrarlo sin que estuviera a mi lado la persona que me dio la vida.

Han llegado los cuarenta y me he empeñado de nuevo en disfrutar de ese día, sólo quería celebrarlo y recuperar esa alegría perdida. Y lo hice, en compañía de mi santo, de mis hijos y de mis amigos, con quien quería estar, y en mi casa de Galicia, donde quería estar. Y es que los cuarenta sólo se cumplen una vez.

Impresiona la cifra, cuarenta, CUARENTA! Son muchos años, y creo que va a ser una buena década. Los niños crecen, Parrulín con ocho años está hecho casi un hombre, la pequeña Xoubiña ya no necesita estar pegadita a mí en cada momento, el lunes cumple cuatro años y aunque sigue durmiendo conmigo y sigue tomando teta (quién me lo iba a decir!), cada vez es más autónoma. Y no me quejo de apego y cercanía, pero agradezco poder leer un libro, o unas páginas al menos, mientras los veo disfrutar en la playa. Siento que es el comienzo de un nuevo capítulo en mi vida, me siento más madura, más segura, más fuerte, más… real. No sé traducirlo en palabras, pero me siento bien.

No añoro los veinte, lo bien que lo pasaba, los años de carrera, las juergas que me corrían entonces… No, lo pasé y lo pasé bien, pero no volvería. Tampoco añoro los treinta, los embarazos, los bebés, los pañales, las primeras sonrisas, los primeros pasitos… No, lo pasé y lo disfruté muchísimo, pero tampoco volvería. Todas las etapas tienen su momento, sus luces y sus sombras. Siempre he pensado de esta manera y ahora todavía con más razón, volver atrás significaría volver a perder a mi madre y no me siento capaz de volver a pasar por todo ese sufrimiento. “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar (…)”

Mi madre decía que los cuarenta eran la edad perfecta para la mujer, que habían sido los años que más había disfrutado, que los hijos ya no la necesitábamos tanto y ya no tenía esas inseguridades que inevitablemente acompañan a la juventud. Yo nunca me había parado a pensar cómo sería mi vida a los cuarenta, ni cómo sería mi cuerpo, mis arrugas o mis canas. Es cierto que en mi adolescencia (y más allá) tuve todas esas inseguridades, a pesar de que entonces era más joven, más guapa, más delgada…

A los cuarenta mi pecho cada vez es más pequeño, cada vez está más abajo, o ambas cosas a la vez, y es por haber servido de alimento y de cobijo. Mi tripa tiene algunas estrías en torno al ombligo, y es por haber creado vida y amor. Mis ojos tienen algunas arruguillas, y es por las veces que he reído y he llorado. Mi pelo tiene canas hace años, y cada vez aparecen más, una amiga me decía este verano que tengo mucha personalidad como para teñirlo, y aunque la razón fundamental es la falta de tiempo, puede que no me lo tiña más, es como es. El paso del tiempo en las personas es el reflejo de lo que han vivido, y cuenta nuestra historia, con sus cicatrices, sus alegrías y sus penas.

A veces vemos mejor cómo pasa la vida por nuestras amigas que por nosotras mismas. He visto cambiar a algunas de mis amigas, las he visto madurar y convertirse en mujeres casi de repente y no me imaginaba que ese tiempo también llegara para mí. Ha llegado pero tan despacio que no me daba cuenta. Y ya no soy una eterna adolescente que juega a ser mamá desempeñando su papel de la mejor forma posible, temiendo constantemente estar a la altura de las circunstancias.

Cometo errores, tengo defectos, pero también más seguridad en mí misma y en lo que hago. Ya no finjo lo que no soy, ni meto barriga, ni disimulo arrugas, ni pinto canas. Elijo con quién quiero relacionarme y mantengo las distancias con quien no quiero hacerlo. Lucho por lo que considero importante y perdono rápidamente lo que no lo es. Descubro la maravilla de las pequeñas cosas, una mariposa, una mirada, una sonrisa, un poema “Amo todas las cosas, no sólo las supremas, sino las infinitamente chicas (…)”

Me siento mucho más a gusto y más fuerte que nunca. He vivido cuarenta años, he ganado muchísimo, he perdido demasiado, he aprendido, he madurado.

Tengo cuarenta años. Soy mujer, soy madre, soy esposa y… soy real.

Mamá de Parrulín y de Xoubiña,
Sean buen@s y felices.

Otro día más.

miércoles, 29 de junio de 2016

Un suspenso equivocado

Lo del colegio de mis hijos es de traca, que diría mi madre. Es todo como una broma surrealista, y menos mal que me lo tomo a risa, que si no… ¿Habíais oído hablar del caso del suspenso equivocado? Yo he tenido aprobados que pensé que se habían equivocado, de hecho una vez aprobé una asignatura de la carrera a la que no me había presentado! Pero suspenso equivocado no he tenido nunca, quizá injusto, depende de quién lo valore, pero equivocado ninguno.

Es media mañana, estoy trabajando y recibo una llamada del cole, en cuanto veo el nombre del colegio en la pantalla del móvil me entra la taquicardia, nunca augura nada bueno. O tienen piojos (deberían tener apuntado que me da taquicardia cuando me llaman, porque asustarme así y que sean piojos, que me lo digan cuando los recoja) o tienen fiebre (deberían tener apuntado que le den apiretal, que lo autorizo, y si no hace falta más que me lo digan cuando los recoja) o se me han descalabrado (deberían tener apuntado que en ese caso me llamen inmediatamente) A ver qué ha pasado ahora. Respiro profundamente antes de recordar… que se ha acabado del cole! Bien! Eso me tranquiliza, respondo la llamada con otro ánimo y sin taquicardia.

Es la profe de inglés de Xoubiña, un amor de mujer, encantadora. Me dice que está preparando el informe de ella y que ha visto que había un error en las notas que me dieron el otro día. Xoubiña tenía todo conseguido menos Participa activamente en cuentos, canciones y teatros con gestos y acciones que estaba En Proceso, cosa que me extrañaba mucho.

Me dice que ese ítem (que notas más sofisticadas hay ahora, con lo fácil que era el Progresa Adecuadamente) está más que conseguido, que Xoubiña es la estrella de la clase, la que más canta, la que más participa, que le encanta absolutamente todo lo que hacen en clase de inglés y que su actitud es siempre estupenda. La verdad que estaba muy agobiada la mujer y me pidió disculpas un millón de veces, lo estaba pasando peor ella que yo.

El suspenso no era tal, sino un error de impresión. Pero eso significa que la explicación que me dio su tutora de ese suspenso era totalmente inventada! Eso es lo peor, que se lo ha inventado! Alucino! Es su tutora y pasa la mayoría de las horas con ella, y tienen una profesora de inglés diferente que les da al menos una hora al día, algunos días dos, y les cuida los recreos hablándoles en inglés. Entiendo que su tutora no sepa exactamente qué sucede en una asignatura que no es suya, aunque deberías saberlo si hay un suspenso y es su tutora. Pero lo que no entiendo de ninguna forma es que se lo ha inventado!

Cuando le pregunté a su tutora me dijo que era porque si en clase de cantar no le apetece, pues no canta, y si le apetece cantar cuando está pintando, pues canta, y que eso sucedía sobre todo en inglés. En casa canta a menudo en inglés, inglés al revés la mayoría de las veces, pero inglés, y cantar, canta, mucho. Su especialidad es Head, and shoulders, knees and toes, y están también los little monkeys jumping on the bed, algo de un tuna fish que no entiendo muy bien, y otras que no entiendo nada pero ella dice que es en inglés, y los gestos los hace todos, todos. Además a la profe de inglés la adora, cuando la ve sale corriendo a abrazarla, tampoco parece la respuesta de una niña que no tiene buena actitud en esa clase.

Errores cometemos todos, pero hay errores y errores. Que Xoubiña no cante cuando tienen que cantar no es preocupante pero… y si fuera Parrulín el que suspendiera por ejemplo, matemáticas? Una bronca descomunal le cae así para empezar, se queda sin Tablet todo el verano o una buena temporada al menos, si le hubiera apuntado a un campamento me pensaría borrarle… Porque además el pobre intentaría convencerme que era un error y no le creería ni de broma! Encima le castigaría el doble, por suspender y por mentir! Luego ya iría lo de la inteligencia emocional, el ponerme en su lugar, comprender el motivo, sus dificultades, qué necesita, etc, pero después. Para empezar le cae una bien gorda. Cuando me llamaran del cole para decirme Ah, que lo has metido en un internado, pero si el suspenso era una broma! Jaja! Seguro que me partía de risa, vamos.

Lo más honesto sin duda habría sido decirme que le preguntara a la de inglés, y habría salido de dudas y resuelto el suspenso equivocado en un momentito. Pero la tutora ha preferido tirar de imaginación. Y eso es lo que me cabrea de verdad. Y ya son varias "causas pendientes" las que tengo con este cole. Ya tengo las notas buenas, que al menos han tenido la deferencia de enviármelas por mail y no hacerme ir allí a buscarlas. Anécdota y cabreo de final de curso: el suspenso equivocado.

Mamá de Parrulín y de Xoubiña,
Sean buen@s y felices.

Otro día más.

miércoles, 22 de junio de 2016

Crónica del enésimo enfrentamiento con la burocracia escolar por la adaptación curricular de mi hijo a la que… ¿sabías? Tiene derecho legal!

Ayer era el último día de clase y hoy tenía que ir al colegio a recoger las notas, a las 10:30, una hora estupenda para cualquier madre trabajadora. El menor de los problemas de hoy, en realidad. Primero las de Xoubiña, me cuenta su profesora que salvo en algún momento puntual ha sido siempre una niña muy feliz, que se adaptó muy bien desde el primer día y que no ha tenido ningún problema con ella.

Ojeo las notas a toda prisa buscando si había algún En proceso. Todo Conseguido menos uno: Participa activamente en cuentos, canciones y teatros con gestos y acciones. En serio!!? Su profesora me dice que Xoubiña si en clase de cantar no le apetece, pues no canta, y si le apetece cantar cuando está pintando, pues canta. Ah, cara de póker por mi parte.

Xoubiña es un espíritu libre! Pues estoy encantada que haya suspendido esto, qué voy a pensar! Que tiene tres años y ya tendrá tiempo para que le pongan un corsé y la obliguen a todas estas pamplinas, no digo que no sean necesarias, pero pamplinas al fin y al cabo. Los temas “serios” que son las vocales y los números hasta el 3, conseguido, es un nivel de exigencia tan, tan bajo, que no esperaba que no lo supiera. Y reconoce el naranja, conseguido también, es como de broma. Alguna recomendación para el verano? Que se divierta. Ah, mira, esta es una buena respuesta, qué raro. Me voy corriendo a la clase de Parrulín.

Mi pequeño Ferrari, todo sobresalientes y algún notable, como era de esperar, pero lo que de verdad me interesa son los comentarios de su profesora de cara al curso que viene, porque es la coordinadora de primaria y aunque no sabemos aún quién será su profesora el próximo curso, esta señora seguirá siendo la coordinadora, así que algo tendrá que decir al respecto.

Le he hecho un checklist de las propuestas que me hizo la Orientadora de Estudios cuando eché un Órdago a la grande. Flexibilización de contenidos, Aprendizaje por proyectos, Niño tutor y Refuerzo de áreas con menos capacidad

Anda! Que no se ha cumplido ninguna!!!! Vaya por Dios! Si ya veía yo que no podía ser verdad. Creo que la Orientadora de Estudios tenía mucho interés, y que lo que ella me proponía es más o menos lo que se propone en todos los manuales. Es una chica joven y parece que con ganas. Su error, proponer cosas que no estaban en su mano. Error garrafal, de principiante. Desglosamos este checklist.

Flexibilización de contenidos: Adaptar las lecturas a sus capacidades. Tienen una biblioteca en clase, libros todos del tipo de barco de vapor, ninguno de su nivel de lectura. Eh, eh! Que esto era taaaaaaaaaaan fácil como traerse libros de otra clase! NO SE HA REALIZADO

Aprendizaje por proyectos: Proponer a Parrulín la realización de un proyecto. NO SE HA REALIZADO

Niño tutor: Ayudar a otros niños de su clase con los problemas de aprendizaje que tengan. Este se ha realizado pero no como me lo proponían. Hay dos niños en su clase que son muy conflictivos, que pegan en el patio y con los que han tenido problemas en varias ocasiones. Casualmente a los dos los han puesto a su lado, de tres compañeros que ha tenido este curso. Otras madres me han comentado que sus hijos les han contado que como Parrulín es tan bueno le ponen a los peores a su lado para ver si los reconduce. NO SE HA REALIZADO Y prefiero no ahondar en este tema, que me cabrea muchísimo! Más que todo lo demás.

Refuerzo de las áreas con menos capacidad: Como no hay áreas con menos capacidad que no sea la psicomotricidad, pues nada. NO SE HA REALIZADO

Y me propone la profesora, atención, hacer una aceleración parcial. Es decir, que haga las asignaturas troncales en el curso siguiente y las demás con sus compañeros, y el próximo año le cambiarían al curso superior ya para todo. Es como hacer un curso puente, y luego incorporarse al siguiente. Sabes que esto tenías que haberlo solicitado en el mes de marzo? Ah, bueno, pues si eso ya para el curso siguiente. Es la tercera vez que me proponéis lo mismo, la primera pedí asesoramiento de pros y contras, pero acepté, ni me asesoraron ni lo hicieron, me lo propuso también la Orientadora de Estudios, no pedí un asesoramiento que no me iban a dar, pero acepté, además avisé del plazo para solicitarlo cosa que debería saber ella, no yo, no se hizo. Y lo propones otra vez sin saber ni que tenías que haberlo solicitado ya! De verdad que una trata de ser calmada, de tener una actitud de madre comprensiva, de poner cara de póker, pero es que me lo ponéis muy, muy difícil! Coño! Que es imposible que me vuelva Zen por mucho que me lo proponga!

El único compromiso real y tangible que he obtenido de esta profesora es el de informar a la profesora del curso siguiente para que no tenga que volver a explicárselo yo de cero y perder al menos hasta noviembre. La adaptación curricular comenzará a ser posible en secundaria este año, por fin van a coincidir las clases en un curso y en el otro para que se pueda hacer, en primaria para el siguiente. Acaba de terminar 2º, se supone que podría hacer 4º y 5º a la vez, e incorporarse después a 6º. Ni confío ni lo espero, aunque estaré pendiente para llamarlos en marzo.

Además me da un minilibrito ridículo para que Parrulín haga un resumen del libro que se lea este verano. Ya no me queda cara de póker, lo siento, me hace tanta gracia que suelto una carcajada. Me lo estás diciendo en serio? Por una vez lo ha comprendido y también se ríe. Ya, ya sé que para tu hijo esto es como una broma, pero es una iniciativa de animación a la lectura. ¿Me puedo llevar varios? ¿Cuántos libros calculas que se podría leer tu hijo este verano? Mmmmm… si pudiera comprárselos al mismo ritmo al que se los lee… tres meses de vacaciones, como mucho muchísimo dos días por libro si es bien, bien gordo, eh… unos 45 o así. La cara de póker esta vez es suya.

Bien, pues ahí andamos, que menos mal que el niño es feliz y no tiene problemas porque en cuanto a sus derechos.. Me estoy hartando de darme cabezazos contra las paredes, las instituciones, la burocracia, etc… Prometí que nunca me rendiría de luchar por la adaptación curricular de mi hijo a la que… ¿sabías? Tiene derecho legal!

"Los que renuncian son muchos más que los que fracasan" Henry Ford

Mamá de Parrulín y de Xoubiña,
Sean buen@s y felices.

Otro día más.

jueves, 9 de junio de 2016

Nunca sabrás lo que te quiero hasta que seas madre

Mi madre solía decirme Nunca sabrás lo que te quiero hasta que seas madre. Y sí lo sabía, siempre lo supe. Éramos muy diferentes, ella era una mujer hecha de tristeza, ternura, calma y sensatez, y yo todo lo contrario, soy alegre, impulsiva, desordenada, descerebrada. Teníamos una conexión mágica y especial que iba mucho más allá que la relación madre-fija, sí lo sabía, sí, pero pude darme cuenta de muchas más cosas cuando fui madre. La recuerdo esperando a que terminaran de coserme en la puerta del quirófano y haciéndome señales a través de la ventana ¿Estás bien? Siiii ¿Has visto a mi hijo? ¡Que ya soy madre!

Hoy hace ocho años de aquello, hoy es mi cumplemadre, el pequeño Parrulín está de cumpleaños. Ya no es tan pequeño. Mi primer bebé, le nacieron por cesárea, era enorme y precioso. Cuando lo cogí entre mis brazos me miró y me cogió el dedo con sus manitos, como diciéndome quédate conmigo. Me conmovió y supe lo que era el amor de verdad, el que no tiene condiciones, supe lo que era entregar el corazón a otra persona, para siempre. Y comprendí lo que quería decir mi madre.

Mi niño lindo, mi Parrulín, era un precioso niño pequeño. Comenzó pronto a hablar, comenzó tarde a caminar, siempre ha sido un niño despierto y alegre. Su pelo ha ido cambiando de ser rubio como el sol a tener el color del trigo en otoño, sus ojos no han cambiado. Sigue mirándome con esos ojos tan abiertos, tan vivos y despiertos, unos ojos en los que se puede leer su sensibilidad y su inteligencia. Sigue conmoviéndome el corazón cuando me mira.

Mi niño bonito, mi Parrulín, contigo aprendí a ser madre. Tuve una buena maestra, mi madre me enseñó tantas cosas… y contigo las aprendí. Aprendí a amarte de manera infinita, a cuidarte, a mirar de nuevo la vida a través de los ojos de un niño, a maravillarme con las pequeñas cosas. Aprendí también lo que es el miedo, que dejaras de respirar, que te cayeras del tobogán, que te hicieran daño…


Es hermosa la vida como madre, y no podía tener mejor compañero que Parrulín. Cierto que a veces me saca de quicio, pero el balance de estos ocho años de madre es positivo. Ser madre no me define, pero sí me caracteriza, está tatuado en mi piel. Ha suavizado mi carácter, aumentado mi paciencia, despertado mis ganas de jugar y de aprender y, sobre todas las cosas, ha desbordado mi capacidad de amar.

Con sus últimos latidos le pedí a mi madre que cuidara de mis hijos, siento que lo está haciendo bien y que de alguna forma me acompaña. Nunca sabrás lo que te quiero hasta que seas madre, decías. Sí lo sabía, madre, sí lo sabía, pero lo aprendí de nuevo. Gracias.

Mamá de Parrulín y de Xoubiña,
Sean buen@s y felices.

Otro día más.

martes, 7 de junio de 2016

Cómo tener un día perfecto sin proponérselo

Comienza el lunes demasiado temprano, son las seis de la mañana cuando suena mi despertador, voy preparando la ropa de los niños, recordando que han cambiado el horario de gimnasia de Parrulín en este mes de junio y debe llevar el chándal y repasando el largo día que me queda por delante. El lunes pasado tuve que ir corriendo al cole porque el niño se abrió la cabeza con un radiador, tres grapas en la cabeza, a ver qué me espera este lunes! Comienzo el lunes ya cansada.

Salgo de casa a las siete, con tiempo suficiente para tomar un primer café que despeje mi cabeza. En el cercanías me pongo algo de música que me alegre el corazón, elijo Faltriqueira, canturreo bajito, acompaño el ritmo con el pie y sonrío sin darme cuenta, me miran raro, “Porque estou aquí cantando, empezan a marmurar, non me marmures rapaza, que logo che ha de tocar.” Consigo sentarme y crocheteo un poco más un chal que me estoy haciendo para las noches de verano en Galicia, me tiene absolutamente enamorada esta lana Katia Azeca Fine 210. Me imagino con mi chal, paseando al anochecer por la orilla del mar y vuelvo a sonreír sin darme cuenta.


Un poco antes de las ocho enciendo el ordenador, me preparo un segundo café mientras consulto los mails recibidos y los temas pendientes. Estamos en plena auditoría, en cualquier momento de esta semana me llaman para que explique al auditor mi trabajo. Aun así me sorprende cuando me llaman para que baje a las salas de reuniones a media mañana. Muchas preguntas, muchas respuestas, y un comentario final: Un trabajo impecable. Cuando salgo de allí parece que he crecido un palmo más, lástima mi sueldo no vaya a subir en la misma proporción pero me quedo con la satisfacción de un trabajo bien hecho. Impecable, ahí es nada! Vuelvo a mi sitio sonriendo.

A las cuatro de la tarde salgo corriendo para ir a buscar a los niños, aunque hace calor está nublado, me acuerdo de Yaiza y elijo la compañía de Sés en el mp3, “Se non sal o sol á rúa, saio eu no seu lugar, escolliu moi mala egua quen me queira desbravar”, acompaño el ritmo con la cabeza y sonrío tarareando, hoy me ha dado por música gallega, serán las ganas de irme de vacaciones. En la puerta del metro me dice un chatarrero Guapaaaa! y me alejo sin darme por enterada. Hacía tantos años que no me echaban un piropo por la calle que en lugar de hacerme ilusión pienso “Que Dios le conserve el oído, porque la vista…” Y suelto una carcajada, pensar así significa que me hago mayor!

Es un placer recoger a mis hijos en el cole, siempre se muestran contentos de verme, me abrazan, me sonríen, disfruto mucho de ese momento que los conflictos ya vendrán después. Nos vamos a casa en el metro, no recuerdo qué hace Xoubiña que Parrulín le dice que es una rebelde. “Sí, soy rebelde” dice ella toda orgullosa sin saber realmente qué significa. ¿Sabes? Hay una canción que dice “Yo… soy rebelde porque el mundo me ha hecho así…” de una chica que se llamaba Jeanette. Me hago mayor, ya no me cabe la menor duda! La buscamos en el teléfono y le encanta, el resto del camino va cantándola sin parar. La gente se parte de risa al ver una rubia despeinada de tres añitos cantando a media lengua “Yo… soy rebelde porque el mundo me ha hecho así…” Está divertidísima y yo también sonrío. Para los que también os hacéis mayores:


Por el camino pasamos por la tintorería y por la zapatería, les meto prisa porque les he convencido de la importancia de ordenar el salón con la promesa de que si está todo recogido y limpio hacemos un escondite estupendo donde nadie les encontrará nunca. Hace tiempo que tengo en mente hacer una casita con el mantel de la mesa. Aunque mi mesa es redonda, aún no sé cómo lo haré, para ayer sirvieron un montón de globos debajo y un mantel cualquiera cubriéndolo todo. Imagino cómo quedará este nuevo proyecto y sonrío. ¿Cómo? Pues haré lo que pueda, esta es mi inspiración aunque ni loca llego a este nivel, es una pasada! A qué niñ@ no le gustaría jugar aquí?


Ordeno todo, recojo mil cosas y paso la fregona. Mientras seca el suelo y para que no se levanten del sofá, hemos preparado una “tartas de taza”, las nuestras son de polvos, directamente compradas en el supermercado. No hay nada mejor que terminar la tarde comiendo una tarta de chocolate. No volveremos a comprarlas, las próximas las haremos nosotros con esta receta de mimodemami. Un descubrimiento esta mami, sabe hacer de todo y hace que todo parezca fácil de hacer, además.


Se duchan rápidamente con la ilusión de esconderse bajo la mesa, imaginan y planean la forma de sorprender a papá. Él entraría y preguntaría ¿Y los niños? Y yo tenía que responderle ¿Qué niños? Los nuestros! Andá! Me los he dejado en el cole! Y ellos saldrían y le sorprenderían, o eso creen ellos. Mi santo se retrasa, la sorprendida soy yo porque se pasan más de media hora escondidos bajo la mesa ¡en silencio! Ha sido buena idea! Cuando llega el padre dice ¿Por qué has puesto el mantel? Y lo levanta para encontrar a los niños debajo. No ha salido como esperábamos pero ha sido divertido, nos hemos reído todos.

Después de cenar nos vamos a la cama, leo a Xoubiña los tres cerditos y Fostín, se duerme rápidamente. Me quedo leyendo un rato. Al apagar la luz pienso en la importancia de las pequeñas cosas que nos hacen sonreír, en lo bueno que es disfrutar de estos pequeños momentos. Vaya día más bueno he tenido, sin proponérmelo!

Mamá de Parrulín y de Xoubiña,
Sean buen@s y felices.

Otro día más.

lunes, 23 de mayo de 2016

Dicen las malas lenguas…

Dicen las malas lenguas… que la primavera ha comenzado hace tiempo y que el curso escolar está ya a puntito de finalizar. Me resulta increíble y me acuerdo cuando era una niña y el curso escolar parecía que duraba una eternidad y ahora parece que vuela desde la perspectiva de esta madre descerebrada a la que le parece que la Navidad fue ayer, o anteayer como mucho.


Parte de culpa tendrá Fostín, que es un cuento muy simpático (aunque se me hace un poco cansino ya) que se llama Mi árbol de Navidad. Cada noche tengo que leer dos libros a Xoubiña. Es una niña muy cabezota, le gusta que haya un orden determinado en las cosas y cuando se las alteras se enfada bastante, así que tienen que ser dos. El primero de los cuentos es más o menos negociable, según el día que tenga la niña, el segundo tiene que ser Fostín. Siempre. Desde Navidad. Y esta pobre madre descerebrada, no puede asimilar que el verano se acerca ya peligrosamente.

Tan peligrosamente se acerca el verano que esta semana tengo la agenda completa de las exhibiciones de las clases extraescolares. El día de la exhibición de judo, donde harán unos combates para enseñarnos lo que han aprendido y le darán a Parrulín el codiciado cinturón Blanco Amarillo! Ole! Anda que no está contento el niño, tanto como orgullosa la madre! “Si no tenías los puntos suficientes el profe te los regalaba, sólo para que pudieran cambiar de cinturón, pero yo me lo he ganado de verdad, eh mamá?”. Es lo que tiene esto de los cinturones de colores, yo lo comprendo.

Tenemos también la exhibición de danza de Xoubiña, cuando la vea en el escenario con su tutú rosa se me caerá la baba con ella, sólo con ir a buscarla cuando sale de danza ya me enternezco, me la comería a besos cuando la veo así vestida y casi, casi se me olvida cuando se tira por los suelos en pleno berrinche de rabieta tardía. No tengo muy claro en qué consiste la actuación, sus explicaciones dan para poco. “Vamos a salir de detrás de las cortinas a gatas rugiendo como leones!” Ah, qué bien, con lo limpias que suelen estar las cortinas de ciertopelo de los teatros escolares, y con lo bien que le va a sentar a tus enésimas medias rosas que te arrastres a gatas por el escenario. En fin, que se divierta, que yo lo grabo todo como los japoneses y luego, si eso, ya lo veo en casa mientras desinfecto la niña y las medias rosas.

Tercera exhibición, Parrulín en el Experimenta, esta es una extraescolar para niños de altas capacidades aunque no hace falta que seas de altas capacidades, es la excusa que pone el colegio para decir que atienden a las altas capacidades. Extraescolar y de pago, toma ya la atención a las altas capacidades! Han hecho cosas muy chulas este año, experimentos, algo de programación, construir un robot, y actualmente están en pleno rodaje de una peli que me imagino será lo que nos pongan cuando vayamos los padres. Y no nos lo podían dar en un USB para verlo en casa? Con esta y la anterior, podíamos hacer una sesión doble de cine, yo pongo las palomitas.

Lo que también se ha terminado esta semana es el PEAC. El sábado nos hicieron los niños una presentación, firmamos la continuidad en el programa para el año que viene y nos dieron el informe final de curso. Estoy muy contenta del funcionamiento de este programa de la Comunidad de Madrid, aunque sigo insistiendo en que donde hay que actuar es en el colegio. Ya me las había arreglado yo para que mi pequeño Ferrari tuviera pista los sábados en Arca, esto está muy bien y es gratuito, eso que me ahorro, pero lo importante es el día a día en el colegio y ahí las cosas siguen igual.

Dicen las malas lenguas… que la primavera ha comenzado hace tiempo y que el curso escolar está ya a puntito de finalizar. Y me lo voy a tener que creer. En la última sesión de educación emocional me dicen que es la última, me pilla por sorpresa y me da un ataque de pánico. Noooo! Y cómo supero yo ahora tres meses de vacaciones escolares sin el apoyo de estas clases? Cómo se llama una persona que enseña educación emocional? Es un coach? Ostrás! Que tengo un coach! Que acabo de darme cuenta! Cómo mola! Pues sí, soy una descerebrada, pero tengo un coach! Suena a pija, a mechas rubias, a pendientes de perlas, a calle Serrano… Todo eso va a ser que no, yo soy más de pelo indómito y raíces perennes, de olvidarme los pendientes en casa y de comprar ropa en mercadillos. Pero me gusta cómo suena: Tengo un coach. Queda sexy, hay que poner morritos para decirlo, couuuuch, couuuuch, couuuuch. Prueba, prueba! Je, je. A que mola? Couuuuch, couuuuch, couuuuch.

Las malas lenguas que digan lo que quieran que yo seguiré leyendo a Fostín cada noche si no hay más remedio. Y si en algún momento alguien descubriera que soy una descerebrada le sorprenderé diciendo que tengo un coach! Poniendo morritos, eso sí, que queda muy sexy.

Mamá de Parrulín y de Xoubiña,
Sean buen@s y felices.
Otro día más.

jueves, 14 de abril de 2016

A menudo los hijos… salen bolcheviques

Hoy es el 85 aniversario de la II República y hoy vengo a contaros que a menudo los hijos… se nos parecen.

Parrulín estuvo en un Curso de Enriquecimiento en Semana Santa en el Monasterio de Uclés. Además del Curso propiamente dicho, de donde vino fan absoluto de Charles Chaplin, de Buster Keaton y del rock and roll, le enseñaron un montón de cosas, pero una de las que más impresionado le dejó fue la historia del Monasterio de Uclés.

Al estallar la Guerra Civil Española en 1936, el monasterio queda en zona republicana y el ejército lo convierte en hospital, tras la Guerra Civil es ocupado por el bando nacional y utilizado como cárcel hasta que en 1949 se inaugura el Seminario Menor Santiago Apóstol. En 2012 el Monasterio de Uclés se abre a su función actual, para visitas turísticas y para la celebración de convivencias, campamentos, encuentros, cursos de enriquecimiento, etc.

Le habían enseñado al niño desde dónde tiraban los francotiradores, descubrió los agujeros de metralla de sus muros, aprendió que en toda su historia nunca fue vencido por la fuerza debido a su posición elevada, que sólo habían podido conquistarlo mediante el engaño y volvió hablando de la guerra civil, de metralla, de maquis y de bandos, sin tener muy claro quién era cada uno.

Cuando empezó a hablar de ello le puse un disco de mi madre de canciones de la República y le encantó, escuchó a diferentes cantautores, entre ellos a Quilapayún y le gustó especialmente El pueblo unido jamás será vencido, la canta ahora a todas horas. También en versión la clase unida, la familia unida, los amigos unidos, los hermanos unidos... Le expliqué también que no todo el mundo piensa lo mismo y que esta y otras de las canciones pueden herir la sensibilidad de otras personas y no debe ir cantándola a voz en grito, pero eso se ve que cayó en saco roto.

Metro en hora punta, a esta madre con el cansancio acumulado del final de la jornada y los dos hijos peleándose no se me ocurre otra cosa que dejarles mi mp3, Parrulín me pide que le ponga esta canción y comparte los cascos con Xoubiña. A ella le gusta también la canción y los dos juntos comienzan a cantarla más alto de lo que deberían. De hecho la versión de la pequeña es aún mejor que la original.

¡El pueblo, hundido, jamás será vendido!

Me debato entre la risa y la vergüenza, al igual que el resto de los pasajeros. Un matrimonio mayor me mira con reprobación, el chico que está sentado enfrente no se debate, no, como no son sus hijos se muere de risa directamente.

Xoubiña afirma convencida que mañana se la va a cantar a su profe y a sus compañeros y protesta porque se acaba la canción. Y le dice Parrulín: Espera, que ahora viene el himno de Riego y se la enseñas también! Yo pienso tierra trágame, o nos detienen por escándalo público o los echan del cole o las dos cosas a la vez! El matrimonio mayor se ha marchado, el chico sentado enfrente está de verdad llorando de la risa y me dice: Veo que te han salido los niños bolcheviques (Del fr. bolchevique, y este del ruso bolshevik; literalmente 'uno de la mayoría'.) Le sonrío con cara de circunstancias y le digo: A menudo los hijos… se nos parecen.

Y recuerdo un concierto al que fui con mi madre hace unos años, en el 2002. Mamá, viene a Madrid un cantautor para un homenaje a la república o no sé qué que igual te gusta, si quieres vamos. Era Raimon y yo por aquel entonces no lo conocía, unos días antes me enseñó algunas de sus canciones. Mi madre estaba emocionada, nos fuimos al teatro Albéniz, antes de comenzar el recital vimos mucha gente del mundo de la cultura y de la política y mi madre estuvo hablando un buen rato con un mayorcísimo Carrillo. Pocas veces la vi disfrutar tanto como con el ambiente de aquel concierto. Cuando al finalizar todo el teatro nos pusimos en pie para cantar juntos Al vent fue increíble, todos vibrábamos al unísono, se ponían los pelos de punta. Se hubiera reído mucho mi madre al contarle con lo del metro, y le hubiera dicho: A menudo los hijos… se nos parecen… y los nietos también.

Mamá de Parrulín y de Xoubiña,
Sean buen@s y felices.

Otro día más.